La prensa paraguaya opacó el mayor deterioro fiscal del año.
cobertura política frente al déficit fiscal
La conversación
La conversación pública de la semana giró en torno al intento del Partido Colorado de controlar la Contraloría General de la República mediante un pacto con el Partido Liberal. El senador Eduardo Nakayama advirtió sobre el riesgo de impunidad si el oficialismo acapara el organismo, mientras Basilio Núñez defendió la negociación como necesaria para una Contraloría eficiente. La disputa institucional ocupó portadas y columnas de opinión durante varios días consecutivos.
El índice
El índice se movió por la dimensión económica: el Ministerio de Economía y Finanzas confirmó que el déficit fiscal anualizado llegó al 2,6% del PIB, cerca de USD 1.700 millones, casi el doble de la meta fijada por la Ley de Responsabilidad Fiscal. No se anunciaron medidas correctivas, y la Caja Fiscal acumula un déficit estructural adicional de G. 1,31 billones. La caída del 33% en los ingresos de Itaipú y Yacyretá profundiza la presión sobre las cuentas públicas.
La semana deja una brecha nítida entre lo que movió el índice de riesgo de Kioda para Paraguay y lo que ocupó la atención de la prensa nacional. Mientras el Ministerio de Economía y Finanzas confirmaba un déficit fiscal anualizado del 2,6% del PIB - casi el doble de la meta legal, sin medidas correctivas anunciadas -, la conversación pública se concentró en la disputa por el control de la Contraloría General de la República.
La señal económica es la más severa y reciente del período: combina alta probabilidad de repetirse en los próximos meses con un impacto significativo sobre la sostenibilidad fiscal, agravado por la caída de ingresos de las binacionales y el deterioro estructural de la Caja Fiscal. Se trata de un deterioro confirmado por la propia autoridad económica, no de una proyección o una denuncia política.
La disputa por la Contraloría ocupó portadas y columnas durante varios días consecutivos, con declaraciones cruzadas entre senadores oficialistas y opositores. Es una discusión legítima sobre el control institucional del Estado, pero su intensidad mediática no guarda proporción con el peso que tuvo en el movimiento real del índice esta semana.
Para quienes evalúan riesgo en Paraguay, la lectura es que el deterioro fiscal avanza con menor visibilidad pública que la disputa política por el organismo de control, lo que puede retrasar la reacción de actores económicos y regulatorios ante una tendencia que ya se refleja en las cifras oficiales.
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